UNA VEZ MÁS
Nuevamente escribiéndote y ya no sé hasta qué grado es correcto, pero al menos al escribirte puedo expresarte todo lo que hay dentro de mi corazón para ti, porque mientras siga viviendo en mi este loco amor que nació desde el día que te conocí, cada verso, cada prosa serán solo para ti.
Hoy como la mayoría ya de mis cartas escritas nuevamente escribo con un gran vació y una gran tristeza… Hoy esperé una llamada, un detalle o al menos un mensajito dando gracias a Dios por permitirnos estar junto por un mes mas de haber empezado este sueño loco de amor pero como todos los meses no paso ni por tu mente, hoy para mí sólo fue espera por que yo lo tuve tan presente y agradecí a Dios, pero decidí no hablar no expresar, esperando una respuesta tuya pero como supuse no es importante para ti… y yo guardaré mis detalles y ternuras en mi corazón.
No sé qué pasa, no sé por qué aún sabiendo que le has mentido a mi alma y corazón el porqué me aferro a este amor... y es que te pienso, te sueño, y pido a gritos fuerzas para retirarme ya de tu camino… pero cuando lo intento y siento que Dios va conmigo cargándome en sus brazos para pasar el gran rió… me debilito tanto y entra un temor y me suelto de sus brazos y regreso nuevamente a ti.
Si supieras cuanto te amo, cuanto te amo… quiero dejarte, quiero alejarme, pero tengo miedo al vivir sin ti. Y es que quisiera encontrar la forma de conquistarte de nuevo y así lograr escuchar de tu voz la melodía hermosa de te amo.No sé si mi espera a tu lado es la correcta, sólo te pido un favor… Mátame de una vez. Muéstrateme tu rostro traicionero porque esta espera es peor que la propia muerte……
Te amo, Dios te bendiga amor mío, siempre en tu caminar, aunque no sea a mi lado… y mientras tanto… Gracias por permitir un mes más a tu lado, por que con eso poquito he estado sobreviviendo. Feliz día mi amor
La ilusión de mi vida
Hay muchos que no saben valorarte porque, como dice el diccionario de la Real Academia, tú eres: concepto o imagen sin verdadera realidad. Esperanza sin fundamento.
¡Cuánta necedad atreverse a definirte de esa manera! Tú tienes fundamento y además tienes imagen y realidad. No puedo decir que no existes realmente, porque estás en todas partes de mí; estoy torneada de ti, hecha a tu semejanza.
Despierto en ti y duermo en ti; me fascina estar contigo, me arrullas de creencia, respiro tu presencia y eres toda mi existencia. No hay pensamientos en que no te manifiestes ni actos de mi vida sin tenerte.
El Alba de tu corazón me transporta hacia el andén de tu estación, siempre subo a tu tren, no sabes cuan plena me siento.
Me contagias con tu canto maravilloso e incomparable; además para mí eres un territorio de caricias que divide la nada de la realidad, por ese motivo no hay sitio para ella, no habla nuestro idioma, tampoco tiene nuestros modales suaves, sutiles, ensoñadores; ella es brusca, incoherente, fatal e irreversible.
Te ruego, Ilusión, que no te extravíes por los caminos ensombrecidos de la vida, te necesito para soñar y contemplar un cielo blanco con estrellas azules.
Te necesito para mí, y tener un tiempo eterno de tu esencia y poder vestirme de ilusión, como tú, para bailar a la luz de la luna azulada ese vals del minuto que tanto me apasiona su melodía.
Poder seguir auroras boreales, viajando con la mirada en los espacios infinitos y una nave de deseos en mí ser, para luego escuchar tu sonatina persistente y hundirme entre las nubes de algodón, que tú inventas a diario en mi imaginación.
También me agrada navegar en tus entrañas y perderme en tus suspiros tenues, para salir al aire y a la luz con una sonrisa compartida.
Esa es la clave de nuestra amistad, compartir, compartir los sueños y echarlos a volar, como bandada por todo el universo y, aunque en tanta inmensidad sean nada más que partículas de ecos no perceptibles, están, aunque tan sólo se confundan con silencios.
Quiero estar una eternidad contigo, eres lo mágico, y la magia es la que ayuda a ser de ti Ilusión, mis ilusiones, aquéllas que hacen que te escriba, que te sienta, que te cuente, e ir de un lado a otro y a tu ritmo, en una sucesión que comienza en un sueño y finaliza en otro. Por eso te sueño, te hablo y trazo en un tiempo tu magia y mi vida y, luego las junto en un solo surco y percibo en mí tus mismos latidos.
Ojalá... que la primavera de tu hechizo no termine nunca; jamás podría decirte adiós, me haces falta. Recuerda que eres mi mismo aletear, sin ti nada sería igual.
Esto es un poema que escribí a mi ilusión

No hay comentarios:
Publicar un comentario